viernes 30 de noviembre de 2007

Los personajes de siempre: Capítulo Pasajeros

Quién no ha viajado en colectivo alguna vez? Bueno, hay varios (este blog es para gente como uno, vió?)... pero quien no ha visto alguna vez gente amontonada arriba de "los monstruos del asfalto"? Así empieza esta serie de descripciones de los personajes que vemos a diario, de los cuales nos reímos, a los cuales gastamos, a los cuales molestamos porque son diferentes.
Nuestro primer personaje son los siempre controvertidos niños. Valiente como pocos, el pibito atraviesa la ciudad de su casa al colegio o viceversa. Puede ser que en ocasiones, este inocente muchacho se convierta en la peor de nuestras pesadillas. Su mochila es la principal causa de los bifes que uno se priva de darle. Parece como si fuera un juego de "Playstation 3" (faaaaa... estoy hecho un pendejo...) para él. Cuanta más gente golpee con ella, más puntos obtiene. A su vez, también existe el "niño atlético". Ese purrete que piensa que los aros que cuelgan del colectivo son para practicar para las olipíadas. O que las barandas sirven para hacer equilibrio. O que los pies de uno son de goma. O que el musculoso y varonil hombro que poseo es la mejor de las almohadas. Pues NO, no es así (o sea, no es la mejor de las almohadas, pero sí es musculoso y varonil).
Dejando de lado los niños, las otras personas que nos sacan de nuestras casillas se ubican en el otro extremo de la línea del tiempo. Sí, adivinaron. las SEÑORAS mayores. Ya sea porque su cartera nos pega directamente en la córnea o en la nuca, o porque sus constantes quejas hacen no sólo de nuestro viaje una pesadilla, sino que además nos prohiben disfrutar de uno de los pocos placeres que tiene viajar en el "cole": dormir. Por otro lado, muchas veces me pregunté si viajar las hacía más jóvenes? De otra manera no me explico como hacen para deslizarse por debajo de uno a una velocidad ultrasónica para "robarnos" el asiento.
Otros "muñecos" del colectivo son los soñadores. Esos muchachos que, contra viento y marea, utilizan el asiento incomodísimo del vehículo en cuestión como si fuera el mejor colchón de la mejor suite del mejor hotel del mundo. Nada los despierta (salvo las señoras protestonas que mencionamos anteriormente). Ni siquiera las constantes frenadas brusca de nuestro amigo chofer (en la jerga, también llamado "bondilero"). O el estruendoso ruido que hacen los motores. Ni el golpe de la puerta contra su tope o el chillido que hacen las ruedas al frenar.
Las que no pueden quedar afuera de este "homenaje" son las "ranitas". El modus operandi de esta clase de personas es el de ir saltando de asiento en asiento, tratando así de mejorar su posición en el colectivo. No sabría decirles cual es el objetivo de estas personas o si a uno le dan premios por viajar en ciertas partes del "bus". Si alguien lo sabe, por favor dejenlo en los comentario y desasnennos.
Por último, nos encontramos con la gente que apuesta a la cultura. Es decir, la gente que va en el colectivo leyendo o escuchando música. Esos sí que son la elite del colectivo (y no me refiero al papel higiénico, por favor no se me pongan paranóicos, eh?!). Hay cierta gente que intenta sacar chapa con los libros que están leyendo. A veces, podría jurar que hay gente que no avanza en su lectura, y se queda siempre en la misma página.
Dentro de los que leen el diario tenemos dos tipos: el prolijo, que lee la totalidad de la nota, que no pasa por la sección deportiva por considerarla "para animales"; y por otra tenemos a los "animales", que no respetan el número de página, que arrugan todo el diario. Estos últimos sólo leen la parte deportiva o el diario Olé y la sección de chistes, y ojean el diario para ver si hay alguna foto de alguna vedette con poca ropa. Hay algo que comparten estas dos clases de personajes: si el 1114 viene lleno, los tipos son indiferentes. Igualmente pelan el diario, importándoles poco y nada los demás personajes a su alrededor.
También existen dos géneros dentro de los que escuchan música. Están los que parecen que no están escuchando nada, ya que ni se inmutan y escuchan la música demasiado bajito como para que uno, que se sienta a su lado a propósito para poder escuchar algo, escuche algo. Y, por supuesto, están los rockers. Estos maestros de la música te brindan un recital en el medio del bondi. Te cantan los temas más poderosos e, incluso, te hacen la mímica del guitarrista. Si bien pueden presentar un aspecto deteriorado y un olor asqueroso, los tipos te divierten. Son las estrellas de rock frustradas que buscan su destino en el lugar que mejor los acobija.
Para finalizar este post, les dejo una anécdota que le pasó a un "primo del hermano de un amigo". Lugar: Mar del Plata. El muchacho tenía sólo 15 años y era la primera vez que se iba de vacaciones sólo con un amigo del colegio. Resulta que por alguna razón que no me acuerdo, el tipo estaba volviendo solo desde el centro de dicha ciudad balnearia hacia el faro, en el colectivo 512 (creo que era ese el número). El tipo venía extremadamente dormido y el colectivo, a una velocidad que no se pudo determinar todavía, dobla en una curva muy cerrada. Esto genera que la cabeza del sujeto en cuestión impacte casi de lleno contra la ventanilla. Por supuesto que después de tal vergüenza, el tipo ni siquiera abrió los ojos y se limitó a escuchar las carcajadas de sus insensibles compañeros de viaje. Pero eso no fue lo único que ocurrió en ese oscuro viaje. Cerca de la terminal, y entre sueños, el imberbe escucha la voz ronca del chofer diciendo "Ultima parada" repetidas veces, hasta que nota una leve señal de vida en el único pasajero del bus. Medio despierto, me dirijo a la puerta delantera del vehículo y calculo cuantos escalones hay, para ahorrar tiempo al bajar y poder ir a dormir más rápido. Lamentablemente, el cálculo no fue bueno y, con el colectivo en movimiento, el pibe cae al asfalto. Por suerte no le pasó nada. Lo único que tuvo que soportar fueron los gritos del chofer diciendole cosas como "Pero estás loco, pibe?", "Vení para acá...", "Necesitás un doctor?".
Quedense en este canal para ver el próximo capítulo de "Los personajes de siempre"

13 comentarios:

Anónimo dijo...

No me gusta el colestivo, prefiero viajar en taxi toda la vida.

Anónimo dijo...

Y existen también aquellos pasajeros... pasajeros con los cuales solemos compartir a diario el viaje bondidense... un asiento vacio a nuestro lado y entre charla y charla, nos fueron despertando unas cosquillitas en la panza, dificiles de explicar... Si a alguien le sucedio, levante la mano! Yo descubrí al "Amor de mi Vida" arriba de estos aparekios! Me enamoro un sencillo pasajero del 47!

Ricky dijo...

Sé que hay estudios muy complejos e interesantes sobre las "ranitas", pero ninguno que yo encuentre colgado en la red. Básicamente, estos simpáticos batracios existen por una cuestión de oferta y demanda: hay asientos más apetitosos que otros, y las ranitas no vacilan en abandonar uno para tomar posesión de otro mejor.

Es sabido que la cotización de cada asiento puede variar según el ocupante (por ejemplo, el que viaja de noche y pretende leer valorará positivamente la proximidad de una de las luces del pasillo). Hay, sin embargo, criterios de valoración más o menos comunes. Entre los más reconocidos "depreciadores" de asientos están ser aquellos reservados para discapacitados o personas con movilidad reducida, estar sobre la rueda trasera del colectivo, obligarte a ir sentado mirando "hacia atrás" y quizás ser de los dobles contiguos a seres marcadamente obesos, movedizos o ruidosos.

Tras leer este post, probablemente, se pueda agregar a la extensa lista el hecho de ser un asiento que se sitúa demasiado cerca de escolares o señoras mayores.

Tu cuñada Verito dijo...

te olvidaste....de otros personajes, como yo....va si hay alguien mas que me apoye!!!!!!
a los que el viaje se les hace denso....y empiezan a relojear a todos los que se encuentran en el bondi....yo por lo menos me divierto poniendole puntuacion a los culos de los hombros, aseguro que el viaje se te hace nada!!!!!

Anónimo dijo...

De salón lo tuyo Verito !!

Anónimo dijo...

Che verito porque no le pones puntuación a esta ? Salut

Giselle dijo...

Primo querido...no sabia que eras tan observador. Te tiro un datito...tomate algun dia el 101 y te aseguro que vas a tener tela para rato!!. Ahi podes encontrar: apoyadores varios, bebedores de primera hora (y cuando digo primera hora me refiero a que estan en pedo tipo 8.30 AM!!), himnotizadoras/es (son las que suben embarazadas o con alguna criatura en brazos y al instante..hacen que los pasajeros se duerman al estilo Tusam!!), carteristas, punguistas, olorosos (muuyyy olorosos) y otras yerbas. Espero el proximo capitulo.

Racter dijo...

Equilibristas: Esos que creen que no necesitan aferrarse, y que, relojeando cómo viene la curvatura de la pista, se ponen a uno sobre coseno de alfa para mantenerse parados con expresión indiferente, frente a la atónita mirada del pasaje y la airada del chofer.

Ansiosos: Aquéllos que 20 cuadras antes de su destino, se aferran del pasamanos del asiento que los precede y sostienen su completo peso a pura fuerza de bícep. Uno puede "pelar" el diario y pasarlo libremente entre el asiento y los glúteos del odioso descripto.

Chumitadores: Dícese de aquellos que hacen "chumitos". Es esa maniobra para arrancar hilachas de churrasco de entre sus dientes, sólo a fuerza de vacio. Se han visto hilachas volando hacia el exterior, violando toda ley física. Se llaman hilachas de Firmat.

Los imán: Aquellos que, bondi vacío, se ubican alineados a nuestra espalda cuando somos los únicos que estamos de pie.

Los acopiadores o "Jesucristo": Se agarran del tubo superior con los dos brazos extendidos al máximo, bien lejos, como crucificados.

Los virus filtrables: Aquéllos que siempre pasan hacia el fondo, sin importar el gradiente de densidad.

Los "parseltongue": Aquellos que pronuncian "psssss... ss-ssss; psssss... ss-ssss". Historiadores dicen que esta voz siseante viene de la deformación permanente de "parmiso, gracias; permiso, gracias".

Yo soy filtrable, equilibrista y acopiador.

Luego diré los antídotos a cada uno de estos personajes.

Walter Lamagna dijo...

Yo prefiero el Subte, no contamina, es rapido y eficiente. En horas pico se viaja para la mierda (viajeparaelorto.blogspot.com) pero en hora no pico es la salvacion.

Estaria bueno un post sobre los bondineros, esos que nos ven y siguen de largo aunque el colectivo este vacio, esos que putean cuando el colectivo esta lleno y sigue de largo y no son concientes de que insultando no ganan nada... jajaja...

Y los colectiveros macanudos (de los pocos) que te transportan gratis, solo en este pais viajas gratis, que gran pais !

Anónimo dijo...

Hola, muy interesante el post, felicitaciones desde Panama!

Anónimo dijo...

Muy buen post, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)

Anónimo dijo...

Interesante articulo, estoy de acuerdo contigo aunque no al 100%:)

Anónimo dijo...

Muchos saludos, muy interesante el articulo, espero que sigas actualizandolo!