martes 10 de julio de 2007

De profesión, periodista

Tremenda sorpresa me llevé el otro día al leer la definición de la palabra periodista en la Wikipedia. En realidad, lo que me llamó más la atención no fue la definición, sino el párrafo siguiente.
Al parecer, no existen demasiados periodistas que respeten la verdad. Hoy en día, el diario, los noticieros y las radios son máquinas de emitir opiniones. Y lo peor es que todos se jactan de tener la mejor información.
Hay cualquier cantidad de no-noticias que pueden aparecer en el diario, que luego es comentada por todos nosotros como si fuera verdadera. Muchas veces me pregunto de donde viene esa confianza ciega que tenemos en la información que nos dan.
Un ejemplo extremo del periodismo es lo que hace el diario/revista Barcelona. Esos muchachos son fantásticos. No sólo hacen noticias falsas que, si uno no conoce cual es la intención de la revista, resultan totalmente creíbles sino que, además, tiene secciones de diarios "reales" en donde ponen en evidencia las ridiculeces que casi todo el tiempo se publican. Para que tengan una idea de lo que les digo, les pongo algunos ejemplos:
"Pasan a retiro a dos perros policías por acoso sexual"
"Toda la verdad sobre la danza del momento: el 'baile del caño' está relacionado con el ambiente de cabarets"
"Indemnizan a un degustador de cerveza porque se volvió alcohólico: ¿Qué pasa en el mundo de los sommeliers?"

Créanme que estas noticias son reales y han sido publicadas por los diarios.

Seguramente que los medios de comunicación no están meramente para informar, sino que también para facturar y generar ingresos. De ahí se desprende que ellos harían casi (¿?) cualquier cosa por vender. Así como alguna vez se ensañaron con los colectivos que iban a mil por hora en la calle y pasaban "salvajemente" los semáforos en rojo (ahora por suerte ya no lo hacen más... Cómo que lo siguen haciendo? Seguro? Pero si ya no sale nada de eso en el diario...) ahora se ocupan de publicitar jugadores de fútbol o tirarse en contra de algún candidato.
Voy a terminar con un pequeño consejito que es el siguiente: dejemos de creer cualquier cosa que nos digan. Ya sea que venga por el diario o por el mejor de nuestros amigos. Las cosas que uno ve y escucha siempre son una vista parcial de lo que es la realidad. Uno siempre tiene el poder de creer lo que quiera, pero sepan que la verdad es un dado de mil caras (faaaaaaah! me salió el filósofo de adentro, sorry).
Relájense y vivan la vida.
Nos hablamos la próxima

5 comentarios:

Walter Linux dijo...

Interesante opinion, estoy de acuerdo con vos. La prensa amarillista en todos lados tiene su publico, no se puede confiar en los medios de comunicacion.
Saludos

Anónimo dijo...

En todo caso, creo que tendriamos que entender al periodismo como un entretenimiento o como un genero ficticio.

No hay nada mas alejado de la realidad que los noticieros.

Racter dijo...

No le crean a ese Marcelinho, que cualquier gil se pone un blog y predica. ¡Nos quiere comer la cabeza! Yo estoy con el Clarín y el "ahora dicen..."

bwayne dijo...

que pasa que no posteas mas?
te comieron los dedos los ratones?

chicho clight dijo...

Ratones mafiosos habrían comido dedos de famoso escritor. Ampliaremos...

Ahora en serio: Los medios de comunicación son lobbyistas. El cuarto poder (llamado así por la gran influencia que tiene sobre las masas, actuando "por debajo" de los tres poderes Montesquieueueueueieieuieuieuieuieuiueianos--retomados por Montesquieu, en realidad, porque el primero en considerar éstos fue Aristóteles; sin olvidar a Locke, pre... bah, contemporáneo de "Monti", no me jodan, quien en vez de tener un poder judicial, tenía un federativo, encargado de los asuntos exteriores) ha sido causa de más de un desequilibrio socio-económico, político y de casi cualquier índole. Vivan sano y coman bien... Y que VIVA PERÓN, CARAJO!